Aplicaciones Clinica Enfermedades cardiovasculares Zumo de Granada Existe una relación inversa entre el consumo de alimentos ricos en polifenoles y las enfermedades cardiovasculares. Este efecto es atribuido a la capacidad de los polifenoles de inhibir la oxidación del colesterol LDL y la aterosclerosis. Los polifenoles del zumo de granada protegen contra la oxidación del colesterol LDL a través de dos mecanismos: 1- interacción directa sobre la lipoproteína y 2- mecanismo indirecto, por la acumulación de polifenoles en los macrófagos de las arterias. Estos efectos antioxidantes y antiaterogénicos del zumo de granada han sido demostrados in vitro e in vivo en ratones con aterosclerosis por deficiencia de apolipoproteína E y en humanos 62. El tratamiento de ratones ateroscleroticos con el producto obtenido de toda la granada tras extraer el zumo produce la disminución del tamaño de las lesiones de aterosclerosis hasta el 57%, mientras que la peroxidación de los lípidos se reduce hasta el 42% 63.
El consumo durante un año de zumo de granada por pacientes con estenosis de arteria carótida mostró la reducción de hasta el 30% en el tamaño de las lesiones ateroscleróticas, mientras que en el grupo que no tomó zumo de granada se observó el incremento de las lesiones arteriales en un 9%. En los casos que continuaron tomando zumo de granada durante 3 años no se observaron reducciones adicionales en el tamaño de las placas de ateroma64. Aviram et al 65 compararon los efectos producidos por placebo o por 6 preparados obtenidos de diversas partes de la granada sobre las lesiones arteriales de ratones con aterosclerosis por deficiencia de apolipoproteína E. Tras 3 meses de tratamiento, el preparado obtenido del extracto de las flores producía hasta el 70% de reducción de las lesiones arterioscleróticas. Davidson et al66 realizaron un ensayo clínico doble ciego en el que trataron pacientes de ambos sexos que presentaban riesgo moderado de enfermedad coronaria y engrosamiento de la capas íntima y media de la carótida. Durante un período de 18 meses trataron 146 casos con zumo de granada y 143 casos con una bebida de control. Se valoró la progresión de las placas de ateroma observando que, aunque globalmente no existían diferencias entre ambos grupos de pacientes, los que presentaban los niveles basales mas elevados de triglicéridos, colesterol HDL y apolipoproteína y recibieron zumo de granada mostraban enlentecimiento de la progresión de las lesiones carotídeas frente a los tratados con la bebida control. Sumner et al 67 estudiaron los efectos del zumo de granada sobre la perfusión cardíaca en pacientes con enfermedad coronaria isquémica y observaron que tras 3 meses de tratamiento la isquemía producida por el estrés se había incrementado en el grupo control mientras que se había reducido en el grupo tratado con zumo de granada. Además, los episodios de angor pectoris se habían reducido 50% en los que recibían zumo de granada, mientras que en el grupo que recibía placebo se habían incrementado 38%. En pacientes con hipertensión arterial (HTA), la administración de zumo de granada produjo la disminución significativa de las cifras de tensión arterial y la reducción en un 36% de la actividad de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) 64,68. La administración crónica de zumo de granada redujo la tensión arterial media de ratas diabéticas y la respuesta vascular a varias catecolaminas probablemente reduciendo la actividad de la ECA 69.
Informe realizado por Doctor Gilberto E. Chéchile Toniolo Instituto de Enfermedades Prostáticas. Instituto Universitario Dexeus. Instituto Médico Tecnológico. Clínica Nostra Senyora del Remei