Doña Letizia, con pantalón vaquero, abrigo, botas planas y oculta tras unas gafas de sol, estuvo comprando frutas y verduras en un establecimiento del barrio de Salamanca. Después de observar detenidamente los productos expuestos, la princesa eligió finalmente mandarinas y dátiles, y se interesó por el zumo de granada.