Las lluvias caídas en los cultivos de San Isidro y la puesta en marcha del sistema por goteo han favorecido que la cosecha de granadas sea la mejor en calidad de los últimos diez años. El fruto ha madurado con un mayor calibre pese a que se ha recogido alrededor de un 10 por ciento menos de toneladas, circunstancia que hace que los agricultores se encuentren más que satisfechos con el nuevo sistema de riego y ya piensen en que las hortalizas de invierno adquieran la misma calidad con el agua cuantificada gota a gota.
Las granadas han cobrado una importante mejora en su calidad debido a que la media de peso por cada fruto alcanza los 350 gramos, si bien lo habitual es que ronden los 250 gramos. Ahora el fruto característico del campo sansidreño y del albaterense se recolecta para trasladarlo a Francia y desde allí, importarse a toda Europa y sitios tan peculiares como Canadá o Arabia Saudí.
Los regantes del municipio están satisfechos con la calidad, pero ésta no se rentabiliza debido a que el precio al que se venden los productos es inferior al año pasado, debido a la crisis económica. De este modo, el kilogramo de granada se compra en los huertos desde 42 céntimos de euro a 24 céntimos.
Por este motivo, reclaman un observatorio de precios que garantice una tarifa mínima y que debería servir para velar por los intereses de los agricultores. El concejal de Agricultura de San Isidro, Martín Rodríguez, explicó que «este organismo lo debería poner en marcha el Gobierno central junto con los sindicatos agrarios para que el regante no pierda dinero». En la situación actual las pérdidas en la cosecha se hacen más graves aún si cabe, «cuando un agricultor se queda sin margen para invertir se retira».
Carestía del 600% No obstante el preciado fruto que se trabaja en la Vega Baja y en el campo de Elche llega a experimentar un incremento de hasta el 500 y el 600 por ciento en las grandes superficies comerciales
. Rodríguez valora que «no es normal que el que menos margen obtenga sea el que invierte en una cosecha y el que la trabaja, mientras que los intermediarios se llevan todo el rendimiento».
En los últimos años el cultivo de granada se ha exportado a otras zonas de España como Almería, Huelva o incluso Valencia, siendo el sur de Alicante la parte geográfica por excelencia
El edil de Agricultura explica que «se están arrancando huertos de naranjas para plantar granadas», y agrega que «si no llevamos cuidado el precio puede venirse abajo todavía más».
Denominación aparcada A causa de esta última circunstancia se hace inevitable que se cree una denominación de origen para la granada alicantina, si bien «está todo muy parado, Elche es quién tira del carro pero por el momento no se ha aprobado esta calificación y parece que el asunto esté aparcado», indicó el edil. Desde el Consistorio se prefiere que la marca de granada sea de Elche aunque los huertos estén a unos pocos kilómetros ya que «Elche es más universal y tiene mejor publicidad». Por el momento ni la Conselleria de Agricultura ni el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural se han pronunciado sobre este aspecto, lo que lleva a pensar a los sanisidreños que la marca de la granada se quiera bautizar como valenciana.
Otro inconveniente a que se haga una denominación de origen son los almacenistas, ya que deberían pasar un mayor número de controles e inspecciones a esta fruta roja. Si bien es algo necesario para competir con otros países que también se han volcado en este tipo de plantaciones como Marruecos, Turquía o Israel. Aún así el edil comenta que «ninguna de estas producciones extranjeras se acerca a la calidad de la clase Mollar, que es la reina de nuestras especialidades».
La granada tiene este año un color especialmente rojizo y los piñones de los granos son más pequeños de lo habitual. Dos baremos que aportan la calidad, lo que unido a la erradicación del riego a manta, que «solía quemar los frutos al reflectar el sol», hacen que la fruta sea esta campaña especialmente apetecible.