Zumo de Granada prevención de enfermedades cardiovasculares

Zumo de Granada Prevención de enfermedades cardiovasculares

Uno de los mayores factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades coronarias es la dislipidemia, que está caracterizada por niveles elevados del colesterol de baja densidad (LDL) y/o ni- veles bajos del colesterol de alta densidad (HDL) (Esmaillzadeh y Azadbakht 2008).

El colesterol se divide en dos tipos: el colesterol de baja densidad (LDL, o colesterol malo) y las lipoproteínas de densidad alta (HDL, o colesterol bueno). Al colesterol bueno (HDL) se le llama así porque se cree que ayuda a reducir el nivel de colesterol en la sangre; el colesterol de alta densidad lo produce de forma natural el propio organismo y elimina el colesterol de las paredes de las arterias y lo devuelve al hígado. El colesterol malo se acumula en las paredes de las arterias, formando una placa que dificulta la circulación de la sangre que llega al corazón. Por eso si se tiene demasiado alto el colesterol LDL aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

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Se cree que la oxidación del LDL contribuye a la aterosclerosis y a enfermedades cardiovas- culares(Heinecke 2006). Se han llevado a cabo diversos estudiosin vitro, con animales y con humanos con varios productos relacionados con la granada y su composición sobre la prevención y atenuación de la aterosclerosis y la oxidación del LDL (Aviram et al., 2000; Sezer et al., 2007; Basu y Penugonda 2009; Davidson et al., 2009; Fuhrman et al., 2010). Aviram et al. (2000) analizaron el efecto del consumo de zumo de granada en varones sanos sobre la oxidación del LDL y determinó que el LDL descendió e incrementó la actividad del HDL en un orden del 20 %. Seezer et al. (2007) compararon el contenido total de polifenoles y la actividad antioxidante de vinos de granada y vino tinto.

Tanto el contenido en polifenoles como la actividad antioxidante fueron mayores en vinos de granada que en vinos tintos. Ambos vinos produjeron un descenso del LDL; sin embargo y atribuible a su mayor capacidad antioxidante, la reducción producida por el vino de granada fue mayor que la causada por el vino tinto, en concreto de un 24 % para el vino de granada y del 14 % para el vino tinto. Esmaillzadeh et al. (2006) administraron 40 gramos de zumo concentrado de granada a pacientes diabéticos e hiperlipidémicos (colesterol y triglicéridos en niveles elevados) durante 8 semanas.

Al final del estudio, los niveles de triglicéridos y HDL no cambiaron. Sin embargo, sí que se redujeron el nivel de colesterol total (5,43 %), el LDL (9,24 %), el cociente colesterol total/HDL (7,27 %) y el cociente LDL/HDL (11,76 %). Basu y Penugonda (2009) sugirieron que el principal mecanismo del zumo de granada como antiaterogénico queda resumido en las siguientes afirmaciones: De ese modo, existe un efecto favorable de la ingesta de zumo de granada sobre la progresión de la aterosclerosis y consecuentemente sobre el desarrollo de enfermedades coronarias.

Incrementa la actividad antioxidante del suero sanguíneo, reduciendo los lípidos del plasma y la peroxidación lipídica.

Reduce la oxidación del LDL. – Reduce las áreas con lesiones de aterosclerosis.

Reduce la presión sanguínea sistólica.

El Doctor Aviram ha llevado a cabo numerosos experimentos con pacientes sanos e hipertensos a los que se les han suministrado zumo de granada durante diferentes periodos de tiempo. Como resultado de estos estudios, se llega a la conclusión de que la presión sanguínea se ha visto reducida en hasta un 36 % después de dos semanas de tratamiento con zumo de granada. Esta reducción se ha atribuido al elevado poder antioxidante de los polifenoles de la granada (Aviram y Dornfeld, 2001; Aviram et al., 2004).